Fichas de conserva paso a paso
Escaldado, pelado, pH por debajo de 4,6 y tiempos de baño maría según el tamaño del tarro. Con los errores típicos anotados al margen: llenar de más, no dejar aire en la cabeza, reutilizar tapas abolladas.
Fat Tomator es un cuaderno de cocina estacional donde el tomate manda. Aquí encontrarás fichas de escaldado y esterilizado, salsas cocidas a fuego lento, tomate triturado en tarro y deshidratados al sol, con las variedades de huerta que mejor aguantan cada método.
Escribimos para quien cocina entre semana y también para quien dedica un sábado entero a llenar la despensa. Sin atajos raros: pH medido, tiempos de baño maría claros y trucos que se aprenden repitiendo lotes.
Cada temporada trae su propio ritmo. En agosto la cocina huele a tomate escaldado y a tarros hirviendo; en enero, a salsa abierta a media tarde. Estas son las piezas que sostienen el blog, pensadas para quien cocina en casa y quiere llenar la despensa sin complicarse.
Escaldado, pelado, pH por debajo de 4,6 y tiempos de baño maría según el tamaño del tarro. Con los errores típicos anotados al margen: llenar de más, no dejar aire en la cabeza, reutilizar tapas abolladas.
Pera para triturar, raf para salsa cocida, cherry para deshidratar, corazón de buey para ensalada de verano. No todas aguantan lo mismo en la olla ni en el tarro, y conviene saberlo antes de comprar el cajón entero.
Recetas madre que se cocinan despacio, con cebolla pochada y albahaca al final. Apuntamos rendimiento por kilo, punto de sal y cómo ajustar la acidez cuando el tomate viene fuerte.
Secado al sol con mosquitera o al horno a 60 grados con la puerta entreabierta. Después, salmuera al 5 por ciento, vinagre aromatizado con romero y conserva en aceite con ajo laminado.
Ideas para familias que cocinan entre semana con lo que ya hay en la despensa: un tarro abierto el lunes, una salsa que aguanta hasta el jueves y sobras que se convierten en otra comida.
Ollas grandes para lotes de agosto, pasapurés frente a batidora de vaso, robots que trituran sin calentar la pulpa. Qué mirar antes de comprar y qué no merece la pena para uso doméstico.
Si vienes de la huerta con la primera caja, empieza por la guía de tomate pera en conserva o pásate por el blog para ver el calendario completo de temporada.
No es un recetario más. Aquí se explica el porqué de cada paso: por qué se escalda, por qué se mide el pH, por qué un tarro mal cerrado arruina una tarde entera de trabajo. Si tienes huerto, mercado o simplemente un cajón de tomates que se pasa, esto te sirve.
Fichas de escaldado, esterilizado y tiempos de baño maría según el tamaño del tarro. Con el pH como referencia, no como adorno.
Pera para triturar, raf para salsa madre, cherry para deshidratar, corazón de buey para comer en crudo. Elegir bien ahorra tiempo y gas.
Propuestas de lunes a viernes pensadas para cocinas domésticas con poco margen: qué se cocina el domingo y qué se resuelve en veinte minutos.
Comparativas de ollas, pasapurés y robots según lo que realmente hace falta en una cocina pequeña. Sin listas de compra infinitas.
Pieles, restos de triturado y tomates pasados tienen salida: encurtidos, deshidratado al sol o salsa reducida. Menos tirar, más despensa.
Llenar el tarro de más, reutilizar tapas abolladas, enfriar despacio. Los repasamos uno a uno para que no vuelvas a perder un lote.
Si es tu primera vez con la cosecha de agosto, empieza por la guía de tomate pera en conserva y sigue por el resto del cuaderno de temporada.
Dudas reales de quien cocina en casa, envasa en agosto y abre la despensa en enero. Respuestas cortas, sin rodeos legales.
No si quieres guardarla fuera de la nevera. El baño maría es lo que elimina el riesgo de botulismo en conservas ácidas mal selladas. Si vas a consumir el tomate triturado en pocos días, guárdalo en frío y trátalo como producto fresco.
El pera y el raf son los más agradecidos: poca agua, mucha pulpa y acidez estable. El cherry va bien para deshidratar y encurtir, y el corazón de buey lo reservamos para comer en ensalada porque se deshace al cocer.
Con un sellado correcto y pH por debajo de 4,6, entre doce y dieciocho meses en un armario fresco y a oscuras. Anota la fecha en la tapa y revisa el vacío antes de abrir: si la tapa no está hundida, descarta el tarro.
Necesitas una olla alta donde los tarros queden cubiertos por dos dedos de agua y una rejilla en el fondo para que no toquen la base. Las ollas rápidas no valen para este uso: la presión no sustituye al baño maría tradicional.
Antes de añadir azúcar, mide el pH. Una cucharada de zumo de limón por litro corrige la acidez sin enmascarar el sabor. Si el problema es el dulzor del tomate, deja reducir más la salsa en lugar de endulzarla.
Si te queda alguna duda concreta sobre tu lote, escríbenos y la resolvemos en la siguiente ficha. Ir a soporte · Contacto